Amor mío, te entregue mi corazón, me acerco en silencio a ti, en un baile silencioso con la muerte te profeso mi amor, en un baile hilarante de pasión descontrolada, donde las fronteras de mi corazón han sobrepasado el límite permitido en un silencio perpetuo, de dulce sinfonía mística, en silencioso canto de un amanecer desnudo al frente de mí, de un sueño imposible para mí, que corrige mi sueño entregándome al placer de mi fantasía épica de doncellas, caballeros y dragones, luchas de ambos bandos y yo al medio sonriendo sin sentimiento actuando solo por hacerlo, para conformar a la gente.
Viajo por tus frondosas montañas y tus piernas como dos ríos, que me muestran la suerte del imalayas, una búsqueda del tesoro que ya ha sido encontrado incontables veces, bajo esas medias faenas, de seducción y alcance erótico de una doncella en apuros, mientras tus labios pronuncian un te amo silencioso pero lleno de temor, que sin cordialidades me dice adiós.
Quiero proponer un brindis silencioso, para que seas feliz con mi sepulcral adiós, que se va yendo en un perpetuo cariño y una lagrima amarilla dejando escrito un adiós en fuego y polvo oscuro, mi despedida para ti con un beso, cruel que ya desapareció en el olvido.
Las despedidas son dolorosas pero siempre lo son más cuando sabes que nunca volverás otra vez.
Una vez... me diste un regalo tu amor y yo lo desperdicie totalmente dejándote ir sin luchar por ti alejándome de ti por tu bien... dejándote libre, solo para lamentarme después del adiós de tus ojos risueños a flor de piel, lágrimas derramadas que pasaban por mi seca garganta
Una flor nace, una flor muere pero mi egoísmo siempre llevara a mi pecado a lo mismo, el rencuentro conmigo mismo solo es mi auto decepción y la destrucción de un amor que ya no tengo cerca mío si no muy lejos de mí, en un lugar inalcanzable donde la frontera entre la vida y la muerte ya no existe, un limbo existencial ya no será la respuesta que yo busco si no, el silencio de mis ojos negros sellados en las paredes de los lamentosos llantos de una madre sin hijos.

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