domingo, 5 de octubre de 2014

poemas del ayer 3

Redención de la luz, cual vestidura blanca puerta en tu cuerpo, protección ancestral que mira las estrellas en tu lugar, milenios de desolación, milenios de desesperación, desaparecerán con un manto blanco de la redención volviendo a la vida a aquella estrella solitaria.

Sangre de tus venas que fluye por mis manos, desgarrando tu cuerpo como guadañas en el acto, acto final que culmina con esa daga ensangrentada en mis manos que en ves de purificar profana, guadaña echa del destino cortas los hilos de la vida por la que fluye mi sagrada sangre, cual traición al derramar mi sangre, cual codicia por oro por saborear el néctar de mis ojos.

Daga que cortas mil lazos no rompas el amor verdadero que siento por el arte, arte que se escucha, arte que se ve, arte que se lee.

Dulzura de tus ojos, dulzura de tu rostro, rostro de una virgen perdida en el limbo de los caídos, sentenciada a ver el ultimo vestigio de vida de mis ojos, ojos perdidos en los vestigios de mi dulce vida perdida como la pureza perdida en las cenizas del fuego eterno, eterno fuego inquebrantable que rompes las cadenas del destino que atan mis lazos a esa dulce vos.

Tus recuerdos me carcomen el alma como verdaderas larvas, tu vida se acorta con los cimientos en ruinas y los cerezos de color carmesí aparecen en mis sueños como avisos de amor a un abismo infernal que rompe mi corazón en mil pedazos, removiendo los sentimientos de las cenizas devolviendo por un segundo a la tierra su libertad, sangrienta mentira que remenciona a los humanos, cataclismo infernal que se lleva la luz de mis ojos una ves mas.

Rabia impura que yaces en mi sub. Conciente sal del abismo, en el encierro eterno y rompe la barrera que separa mis sentimientos.

Tierra que rompes tus cimientos desde el fondo de los corazones rotos, querido padre que muere en el umbral del infierno y madre iluminada imborrable de sus sentimientos, redención a la luz pura y incorrompible que cae desde los cielos a un planeta impuro, señor de la vida seré tu servidor, cual penumbra se apaga por la noche, cual manto que cubre la verdad, son ojos observa el mundo, dios que solo es un humano ciego y loco, guarda tu mundo en la tumba que yo guardare tu vida como el gran tesoro oculto por milenios en las tristes riberas nocturnas del pasado.

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