Los muñecos
vigilan.
Camino y
camino y el silencio sigue ahí en esa casa siniestra
Una
siniestra risa resuena entre labios partidos y ojos cristalinos que me miran en
silencio
Y aun en mi
ser, el miedo entra asta por mis poros, se que escucho no muy lejos a alguien
decir
-"cuando
ya esté cansado córtale las manos, serrúchale los pies y por las escaleras déjalo
caer"-
Tengo esa
necesidad de correr, de salir escapando, pero algo me mantiene atrapado en
estas viles paredes
Llorando en
silencio intentando controlarme, intentando no gritar y entrar en pánico, que
locuras
Han sido
guarecidas en la oscuridad, que crímenes se habrán cometido en el silencio de
invierno
Buscando
entre rabia y tristeza, aquellos seres que cobraron vida, maldita mi decisión
de venir a esta casa
Maldita, me
hundo en esta soledad, como salir sin que aquellos muñecos... no me vigilen.

