La caída de Dante III
somnoliento al anochecer,
subo las escaleras pesadamente,
cansino intentando soñar… si soñar… intentando soñar con un mundo feliz...
o cuando fue el día que perdí la esperanza para poder estar contigo…
cuando fue el día en que me atormentaron esas tormentas de día y de noche,
que no se detuvieron…
no que nunca se detuvieron ni por un minuto,
no ni siquiera por un segundo,
por la mención de tu nombre o león mío porque sigo atormentándome
en estas ruedas del samsara
alocado en estas siete paredes y aun así te miro hay,
tu figura resplandeciente en ese cuadro quisiera tenerte de nuevo en mis brazos
pero la tumba es dura y tu nunca vas a volver de ahí,
pues yo mismo he masacrado tu alma impura, o amor mío ,
nada queda para un alma en pena… pues yo ya estoy muerto
y mi alma a caído a este infierno bienvenidos a mi infierno de Dante.

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