Droga sangrienta
El tiempo corre y tu recuerdo se vuelve efímero
los pasos de las horas pasan monótono a tu cruel silencio
quisiera escuchar tu vos otra vez,
esa dulce vos que se consumió en mi garganta,
los pasos de las horas pasan monótono a tu cruel silencio
quisiera escuchar tu vos otra vez,
esa dulce vos que se consumió en mi garganta,
como una droga soy adicto a tu recuerdo lo acepto,
ninguna droga me hace olvidarte,
me adentro cada vez más a esta locura,
maldita acidez, tanto alcohol que e tomado para intentar olvidarte y no lo logro
¿cuánta inocencia tendré que matar esta noche?
¿Cuánto más deberé purgar mi alma con tu tortuoso recuerdo?
Mujer dulce y maldita mujer siempre en sueños lo mismo,
saco mi cuchillo y lo entierro en tu pecho
nuevamente abriendo los más ambiguos recuerdos de tu corazón,
cada hermoso cartílago desligándose,
la carne abriéndose que obsceno mirar es ver cada órgano de tu cuerpo
de esta forma tan triste que resulta tu vida,
junto a la mía, la sangre cae a borbotones por todos lados y en mis manos
tu dulce y nefasto corazón que agria que es tu sangre en mi imaginación
¿seguro que es tu imaginación?
Una pregunta retórica ante tanto dolor y esa sonrisa carcomida entre cerebros y cráneos
nuevamente alzo mi cuchillo y con fuerza corto tu hermoso cuerpo
¿cuánto tiempo tendré que seguir limitando mi imaginación con tu obsesión?
Malditas, ¡maldita depresión! tenerte ahora entre mis brazos tan rota como una muñeca
¿tan fácil fue romperte?
¿Por qué?
Quiero seguir profanándote quiero seguir soñándote en este rojo tono rojo,
silenciosos momentos que sacian mi sed de sangre,
¿cuánta mas humillación saldrá?
Mierda... retorica otra vez,
esta droga me matara algún día,
me llevara a cometer mi máxima locura,
esta locura por una droga sangrienta.
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